- Infórmate. Reflexiona. Decide cómo repartir tus bienes. Es un acto responsable y qué hará las cosas más sencilla de cara a los posibles herederos. Toma la decisión que a ti te parezca más adecuada. Puedes consultar a tus personas cercanas y de confianza sobre ello.
- Ve a la notaría. En el caso de que quieras incluir a una organización sin ánimo de lucro en el testamento, deberás acudir a un notario. Básicamente, para que redacten el testamento solidario en función de tus intereses y las bases legales que lo regulen. Tendrás que revisar los datos y firmarlo.
- Guarda una copia del testamento solidario. Una vez lo hayas firmado, guárdalo a buen recaudo. No te preocupes si quieres modificarlo, es posible e ilimitado. Lo único que debes tener en cuenta es que sólo será válido el último que hayas realizado.
- Díselo al beneficiario. Es muy conveniente que la asociación u ONG están al corriente de tu testamento solidario. Puedes optar por enviar directamente una copia del mismo, para garantizar que se cumpla tu voluntad en el futuro.
- Compártelo con tus allegados. Deberás contárselo a personas de tu confianza para que avisen al beneficiario una vez llegue el momento.
- Disfruta de tu decisión. Piensa en lo que vas a conseguir y lo que se va a poder realizar con tu generosidad.
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