El duelo es el proceso de adaptación emocional, que tarde o temprano desgraciadamente todos debemos de padecer, que sigue a cualquier pérdida. Aunque generalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene un aspecto físico, cognitivo, filosófico y de conducta que es vital en el comportamiento de las personas y que ha sufrido varios estudios a lo largo del tiempo. En la actualidad se puede ver el debate sobre si otras especies también tienen sentimientos de duelo como los humanos, y en algunas de ellas se han observado comportamientos sorprendentes ante la muerte de sus congéneres.
El duelo no es considerado una enfermedad, aunque puede llegar a serlo si su proceso de superación no es el adecuado. Diferentes autores han dado diferentes tipos de duelo, si bien se carece de una tipología comúnmente aceptada por todos. Se ha hablado, por ejemplo, de duelos complicados, crónicos, congelados, exagerados, reprimidos, enmascarados, psicóticos… y una amplia lista.