- Nicho de obra. En la actualidad, es el modelo más utilizado en los cementerios españoles. Se utilizan ladrillos para construir la estructura tradicional del cementerio.
- Nicho para féretro. Esta variedad alberga el ataúd y lleva una lápida con los datos de la persona fallecida, así como algún elemento decorativo religioso y una repisa para la colocación de ramos de flores.
- Nicho para cenizas. Estos nichos se conocen como columbarios. Se depositan las cenizas del difunto tras el proceso de incineración. Pueden ser de diferentes tamaños y se puede elegir los elementos decorativos.
- Nichos prefabricados, ejecutados con moldes recuperables y dobles. Estos tipos son menos frecuentes. Los prefabricados son módulos de hormigón armado que se construyen para incorporarlos al cementerio. Los nichos ejecutados con moldes recuperables, por el contrario, se construyen en el cementerio y se rellenan con hormigón los moldes seleccionados. Los nichos dobles pueden ser de varios tipos, ya que consisten en colocar a un fallecido en un nicho individual, permitiendo el enterramiento de dos féretros en lugar de sólo uno. Se da en casos de matrimonios fallecidos, por ejemplo.
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